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sábado, 21 de mayo de 2011

El peligro para la salud humana del uso de Posilac en Colombia

La combinación, habitual en Monsanto, de mala ciencia, reclamos engañosos, silenciamiento y eliminación de los oponentes y de las informaciones perjudiciales, es más que evidente en el caso del primer producto manipulado genéticamente que se ha comercializado: la hormona de crecimiento bovina.

La Hormona Recombinante de Crecimiento Bovino (rBGH), es una copia obtenida por ingeniería genética, de una hormona que producen naturalmente las vacas. La rBGH está ideada para que las vacas produzcan más leche de la que producirían naturalmente. Funciona alterando la expresión del gen de los transportadores de glucosa de la glándula mamaria, músculo y grasa de la vaca. El gen facilita el trasvase de glucosa a la glándula mamaria, lo que hace que produzca más leche.

Se espera que las vacas a las que se inyecta diariamente una dosis de la rBGH –comercializada con la marca Posilac– incrementen su producción entre un 10 y 20 por ciento. Sin embargo, los problemas y los efectos secundarios asociados al uso de la rBGH son numerosísimos. Son tantos sus peligros reales y potenciales que está prohibido en Canadá, la Unión Europea y otros países, a pesar de los esfuerzos de Monsanto por ganarse la apertura de esos mercados. Aún así, la rBGH se ha utilizado en otros países –principalmente en EEUU– durante varios años. Y es de allí de donde nos están llegando las malas noticias.

Los animales tratados con la hormona están sujetos a un tremendo estrés. Normalmente unas 12 semanas después de que la vaca es una ternera produce leche a expensas de su salud. La vaca pierde peso, es estéril y es más susceptible a las enfermedades. Eventualmente, la producción de leche disminuye y su cuerpo empieza a recuperarse. La inyección de rBGH supone que el ganadero puede posponer esa recuperación entre otras 8 o 12 semanas, incrementando sustancialmente la producción de leche de la vaca, pero también haciendo que sea más susceptible a las enfermedades.

Para una mayor comprensión de los efectos perjudiciales potenciales del rBGH en la vacas, uno no necesita más que ver la etiqueta de advertencia que el FDA exige que Monsanto incluya en cada remesa de Posilac. La etiqueta destaca 21 problemas de salud asociados al uso de Posilac, que incluyen ovarios císticos, desórdenes uterinos, disminución del tiempo de gestación y peso de nacimiento de las terneras, incremento de la tasa de gemelos y retención de placenta.

Potencialmente el problema más serio, de todas formas, es el incremento del riesgo de mastitis o inflamación de las ubres. Una vaca con mastitis produce leche con pus.

Los peligros para la salud humana

Incluso dejando de lado los problemas de salud causados por residuos de antibióticos en la leche –utilizados para tratar a las vacas que padecen mastitis– los efectos del rBGH en los humanos pueden ser devastadores. Los estudio científicos más preocupantes son los que relacionen el rBGH con el cáncer.

Cuando a la vaca se le inyecta el rBGH, su presencia en la sangre estimula la producción de otra hormona, llamada, en inglés Insuline-like Growth Factor 1(IGF-1) -Factor de crecimiento tipo insulina-, una hormona-proteíca que producen naturalmente tanto vacas como humanos. El uso de rBGH incrementa los niveles de IGF-1 en la leche de las vacas. Dado que el IGF-1 es activo en los humanos –causando que las células se dividan– algunos científicos piensan que una ingesta de leche tratada con altos niveles de rBGH, podría dar paso a una división y un crecimiento incontrolados de células en los humanos, en otras palabras: cáncer10

viernes, 20 de mayo de 2011

Investigación: Lácteos en Colombia

Las alergias y reacciones a los alimentos en lactantes y niños son frecuentes y pueden estar relacionadas con diversos alimentos, incluidas las fórmulas de leche de vaca modificadas. Se han utilizado fórmulas basadas en soja para tratar a lactantes con alergia o intolerancia alimentaria. Sin embargo, no está claro si pueden ser recomendadas para la prevención de la alergia y la intolerancia alimentaria en lactantes, sin pruebas clínicas de las mismas.

Determinar el efecto de la alimentación con fórmula de soja modificada comparada con la leche materna, la fórmula de leche de vaca o una fórmula de proteínas hidrolizadas en la prevención de las alergias o la intolerancia alimentaria en lactantes sin prueba clínica de alergia o intolerancia alimentaria.

Se utilizó la estrategia de búsqueda estándar del Grupo Cochrane de Neonatología (Cochrane Neonatal Review Group). Se actualizaron las búsquedas en el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials, CENTRAL)(The Cochrane Library, Número 1, 2006), MEDLINE (1966 a marzo de 2006), EMBASE (1980 a marzo de 2006), CINAHL (1982 a marzo de 2006) y revisiones anteriores y sus referencias cruzadas.

Ensayos aleatorios y cuasialeatorios que comparan el uso de una fórmula de soja modificada con la leche materna, una fórmula de leche de vaca modificada o una fórmula de proteínas hidrolizadas para la alimentación de lactantes sin intolerancia o alergia alimentaria clínica en los seis primeros meses de vida. Sólo los ensayos con >80% de seguimiento de los participantes y que informaron el grupo de asignación eran elegibles para su inclusión.

Cada revisor evaluó de forma independiente la elegibilidad de los estudios para su inclusión, la calidad metodológica y la extracción de los datos. Las medidas de resultado primarias incluían alergia clínica, alergias específicas e intolerancia alimentaria. En los casos en que no se encontró heterogeneidad del efecto de tratamiento, se utilizó el modelo de efectos fijos para el metanálisis. Cuando la heterogeneidad fue significativa o evidente, los resultados se presentaron mediante el modelo de efectos aleatorios y se buscaron las posibles causas de la heterogeneidad.

Se incluyeron tres estudios elegibles que examinaron a lactantes de alto riesgo con antecedentes de alergia en familiares de primer grado. Ningún estudio elegible incluyó lactantes alimentados con leche materna. Ningún estudio analizó el efecto de una alimentación temprana y a corto plazo con fórmula de soja. Todos compararon la alimentación prolongada con fórmula de soja y fórmula de leche de vaca. Un estudio fue de metodología adecuada y sin alergia irregular, lo que previno las co-intervenciones en los grupos de tratamiento. Un estudio con ocultamiento de la asignación incierto y 19,5% de pérdidas durante el seguimiento informó una reducción significativa en la alergia, asma y rinitis alérgica en niños. Sin embargo, ningún otro estudio informó sobre beneficios significativos con el uso de una fórmula de soja. El metanálisis no halló diferencias significativas en la incidencia de alergia infantil (2 estudios; RR típico 0,73; IC del 95%: 0,37 a 1,44). En un estudio, no se informó ninguna diferencia significativa en el asma en lactantes (RR 1,10; IC del 95%: 0,86 a 1,40), eccema en lactantes (RR 1,20; IC del 95%: 0,95 a 1,52), la prevalencia de eccema en niños (RR 1,10; IC del 95%: 0,73 a 1,68), rinitis en lactantes (RR 0,94; IC del 95%: 0,76 a 1,16) o la prevalencia de rinitis en niños (RR 1,20; IC del 95%: 0,73 a 2,00). El metanálisis no encontró ninguna diferencia significativa en la incidencia de asma en niños (3 estudios, 728 lactantes; RR típico 0,71; IC del 95%: 0,26 a 1,92), la incidencia de eccema de la niñez (2 estudios, 283 lactantes; RR típico 1,57; IC del 95%: 0,90 a 2,75) o la incidencia de rinitis en niños (2 estudios, 283 lactantes; RR típico 0,69; IC del 95%: 0,06 a 8,00). Un estudio no informó ninguna diferencia significativa en la IPLV en lactantes (RR 1,09; IC del 95%: 0,45 a 2,62), la ALV en lactantes (RR 1,09; IC del 95%: 0,24 a 4,86), la incidencia de alergia a la proteína de soja en niños (RR 3,26; IC del 95%: 0,36 a 29,17) y la urticaria. Ningún estudio comparó la fórmula de soja con la fórmula de proteínas hidrolizadas.

No se puede recomendar la alimentación con fórmula de soja para prevenir la alergia o la intolerancia alimentaria en lactantes de alto riesgo. Se necesitan más estudios para determinar la función de las fórmulas de soja para la prevención de la alergia o intolerancia alimentaria en lactantes que no pueden ser amamantados, con fuertes antecedentes familiares de alergia o intolerancia a la proteína de la leche de vaca.

El lactosuero

Los lactosueros son un subproducto de la quesería. El aporte de proteínas de las preparaciones alimenticias a base de lactosueros es de 3.75g y 4g respectivamente, mientras que la leche entera aporta casi un 100% más de proteína, pues aporta 7 gramos por porción.
Asimismo, el aporte de calcio de la leche entera es de 50% comparado con 12.5% y 30% de las preparaciones alimenticias con lactosueros. Es así, como estos productos poseen calidades o valores nutricionales diferentes a la leche en sus dos componentes principales como lo son la proteína y el calcio.

Actualmente, en Colombia se están comercializando los productos a base de lactosueros que poseen las denominaciones de alimento lácteo, preparación alimenticia, preparación láctea y mezcla láctea. Los tres primeros tipos de producto se presentan en forma líquida, a diferencia de la mezcla láctea cuya presentación es en polvo.
Consumidores y productores de leche afectados
La Superintendencia de Industria y Comercio encontró que los productos a base de lactosuero, tienen las siguientes características externas:
a. Los empaques son similares a la leche líquida y la leche en polvo.
b. Utilizan referencias directas a la leche.
c. Emplean marcas denominativas que indican que el origen o el principal de sus ingredientes es la leche.
d. En los locales de venta y distribución se ubica el producto en las mismas estanterías de la leche en polvo o líquida.
e. Los tiquetes de compra que se generan en las pequeñas y grandes superficies los denominan “leche”.
f. En las góndolas de supermercados se publicita el lactosuero como leche en promoción.

Según la SIC, el rotulado, empaquetado, elementos utilizados en campañas publicitarias y la ubicación en las mismas góndolas donde se ofrece la leche al público en supermercados y grandes almacenes, al parecer, confunde y engaña al consumidor, indica el informe de prensa.

Para la entidad, según lo dicho en el informe a partir de la investigación, estas acciones no sólo podrían ir en contra de los derechos del consumidor, sino contra los productores de leche, porque estarían induciendo al consumidor a tomar en cuenta el factor diferenciador del precio, sin atender otras características del producto que le permitirían considerar que la mezcla láctea no es realmente un sustituto de la leche.

La Delegatura de Protección de la Competencia de la SIC encontró méritos suficientes para ordenar la apertura de una investigación, con el fin de determinar si los investigados habrían ejecutado conductas constitutivas de competencia desleal.

 
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